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Cosmética.

Los productos cosméticos (higiene personal y perfumes) son aquellas preparaciones, dedicadas a higienizar, perfumar, cambiar la apariencia, mantener en buen estado o corregir los olores corporales de las diversas partes del cuerpo.
Usaremos unos productos u otros dependiendo si se trata de cosmética corporal, capilar o al antienvejecimiento.
Dentro de la cosmética corporal nos referiremos al tipo de piel ya que es la estructura más externa del organismo.
Es importante mantener la piel en perfecto estado, para que pueda cumplir correctamente con sus funciones fisiológicas y muestre un aspecto sano.
Destacamos que cualquier alteración de la piel debe ser revisada por un dermatólogo o por su médico el cuál determinara el tratamiento o cuidados más adecuados en cada caso.

Para evitar el envejecimiento prematuro, proporcionarle brillo, hidratación y suavidad hay que determinar el tipo de piel que tiene cada persona:

_ Piel Normal: firme, flexible, suave al tacto, aspecto uniforme y poros cerrados. Hay un equilibrio entre los procesos de queratinización, descamación y secreción de sebo.
_ Piel Grasa: propia de la pubertad, afecta a la mitad superior del cuerpo (con mayor número de glándulas sebáceas). Piel gruesa, brillante con poros dilatados. Se favorece la aparición de acné. Es el resultado de un exceso de actividad de las glándulas sebáceas.
_ Piel Seca: se produce por una pérdida de agua. Sensación de tirantez, piel rugosa, descamativa e incluso con grietas, sin brillo. Se quema fácilmente y no tolera muy bien los jabones.
La piel se irrita por causas como:
Temperatura excesiva del agua, piscina, clima muy seco y frío, uso de jabón y detergentes agresivos para la piel.
_ Piel Mixta: presenta zonas secas, grasas y normales, distribuidas desigualmente. La mayor concentración de grasa es en mentón y nariz mientras que el contorno de ojos y labios suelen estar secos.
_ Piel Sensible: de textura delicada, se irrita fácilmente o es sensible a cosméticos, perfumes o detergentes. Suele estar asociada a las existencias de alergias, por eso hay que tratarla con formulaciones hipoalergénicas.

 

En la cosmética capilar es importante cuidar el pelo para que se mantenga sano y con brillo. Cada persona nace con un tipo de pelo que presenta unas características propias. Con el paso del tiempo, agentes químicos (tintes, lacas) y agentes externos (sol, viento, agua) esas propiedades se cambian y pueden derivar a problemas como dermatitis, caída del cabello, cabellos secos…

El cabello se puede clasificar en:
_ Cabello Normal: brillante y suelto. Requiere cuidado moderado con un champú de uso frecuente, hipoalergénico que no agreda el cuero cabelludo.
_ Cabello Seco: le falta brillo, carece de elasticidad y se rompe. Le falta humedad por ello es importante hidratarlo y restaurar su falta de grasa a través de mascarillas…
_ Cabello Graso: más brillante debido a las glándulas sebáceas, que presentan una mayor actividad. El exceso de grasa puede ocasionar caída del cabello. Debe ser tratado con productos astringentes que disminuyan la presencia de sebo.

Antienvejecimiento: la piel joven es firme, con una textura y humedad natural pero llega un momento en que va perdiendo su elasticidad debido a la exposición al sol, contaminación ambiental, dietas alimenticias inadecuadas, uso de cosméticos de mala calidad, etc. No existen milagros y lo que se debe hacer es tratar de mantener la piel sana, prevenir la aparición de manchas y retrasar lo más posible la aparición de arrugas. En esta prevención se recomienda que se usen cremas a partir de los 25-30 años, también es importante adquirir hábitos alimenticios adecuados, mantener la piel limpia y usar productos cosméticos de calidad.

Protección solar: es importante usar un factor de protección adecuado a cada piel y según la actividad que se pretenda realizar ya que las radiaciones solares son distintas y de intensidad diferente. Evitaremos la deshidratación de la piel, el envejecimiento y la aparición de manchas.

 
 
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